El hiyab ¿represión o protección?

Cuidado con la Islamofobia, hay a quien le interesa que esto sea así, y además del terrorismo islámico se está utilizando la “libertad de la mujer” para defenestrar al Islam. Y venderlo como una aberración. El Islam es una religión y tiene las connotaciones comunes a todas las religiones, incluso yo diría que al hablar a los creyentes, en vez de a todo el mundo, respeta la libertad religiosa de otro. Voy a exponer que creo yo al respecto y después compartiré un comentario de una mujer musulmana moderna que leyó este artículo antes que vosotros. Y os invito a que comentéis y debatáis si lo creéis oportuno.

Para empezar decir, que habría que conocer cada caso, generalizar es malísimo y suele llevar a los extremismos.

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Para saciar la curiosidad sobre mi religión, sabed que no soy religiosa, a pesar de haber sido educada en el seno de una familia cristiana.

 

Para empezar me gustaría señalar, que el uso del velo en la mujer es anterior al Islam:

Antes de que el islam existiese, el hiyab ya existía en la Arabia preislámica los usaban las mujeres libres para distinguirse de las esclavas, como símbolo de respetabilidad.

Las religiones siempre están sujetas a las diferentes interpretaciones que se les de, no obstante la religión cristiana, mucho antes de la aparición del Islam ya ordenaba a las mujeres que se cubrieran.

En la Biblia, concretamente en el evangelio de San Pablo, en la primera carta a los corintios en el capítulo 11, versículos del 5 al 8 dice: “Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, avergüenza su cabeza, porque es una y la misma cosa como si fuera con la cabeza rapada. Porque si la mujer no se cubre, que también se trasquile, pero si le es vergonzoso a la mujer ser trasquilada o rapada, que se cubra. Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios, pero la mujer es gloria del varón” De ahí que las monjas se cubran.

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Las cristianas usaban velo, las ortodoxas todavía lo hacen.

Aún hoy, aunque la tradición se está perdiendo, las mujeres recibidas por el papa en audiencia privada deben de llevar la cabeza cubierta entre otras cosas.

400 años antes del Islam, San Tertuliano, uno de los padres de la Iglesia, y el primero en desarrollar la teoría de la Trinidad, dentro del ámbito cristiano, en su tratado “En el velo de las vírgenes” aseveraba que las mujeres jóvenes debían usar velo también en sus hogares, literalmente escribió: “Mujeres jóvenes, ustedes usan velos en las calles, también deben usarlos en las iglesias o cuando se encuentran entre extraños, entonces úsenlos cuando se encuentren entre sus hermanos.”

En occidente por ejemplo no se ha criticado el Sari hindú. Por otra parte hasta principios del siglo XX, las mujeres europeas cubrían su cabeza y se ponían ropajes por debajo de tobillo. Posteriormente modernizaron su vestido, hoy en día se ha cambiado el protocolo para vestirse, ya no manda la religión o la cultura, ni tan siquiera el clima, pero si lo hacen los diseñadores de moda.

Para juzgar el uso del velo en el ámbito islámico es necesario hacerlo desde el conocimiento del Corán.

En la sura (capítulo) 33 aleya (versículo) 59 se lee:

“¡Oh Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las demás mujeres creyentes, que deben echarse por encima sus vestiduras externas cuando estén en público; esto ayudará a que sean reconocidas como mujeres decentes y no sean importunadas. Pero aún así dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia!

Esto dependiendo de la interpretación que cada cual le de, hay quien lo ve como símbolo de protección, para la mujer que no quiera ser importunada, no como símbolo del sometimiento o de autoridad del hombre.

Al parecer el profeta Mohamed dijo que Dios había escrito una porción de fornicación y adulterio en el hombre y que había que tomar medidas preventivas, suponiendo en el hombre inevitable el cometer una cierta cantidad de acciones inmorales por lo que el velo protegería a la mujer de la inmoralidad del hombre y no viceversa. Como se desprende de la sura 24 aleyas 30 y 31. En la 30 habla de los hombres y en la 31 de las mujeres:

“Di a los creyentes que bajen la mirada y que guarden su castidad, esto conviene más a la pureza, ciertamente, Dios está bien informado de lo que hacen. Y di a las creyentes que bajen la mirada y que guarden su castidad, y no muestren sus atractivos sino lo que de ellos sea aparente; así pues, que se cubran el escote con el velo. Y que no muestren sus atractivos a nadie salvo a sus maridos, sus padres, sus suegros, sus hijos, los hijos de sus maridos, sus hermanos, los hijos de sus hermanos, los hijos de sus hermanas, las mujeres de su casa, aquellas que sus diestras poseen, aquellos sirvientes varones que carecen de deseo sexual, o a los niños que no saben de la desnudez de las mujeres; y que no hagan oscilar sus piernas con la intención de atraer la atención sobre sus atractivos ocultos. Y siempre ¡Oh creyentes, volveros a Dios todos en arrepentimiento, para que alcancéis la felicidad!

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Todas ellas son musulmanas, unas se cubren y otras no.

Y aún así hay quien dirá, ¿dónde está la libertad en ello?

Pues la libertad radica en que se dirige a los creyentes y no a toda la humanidad, el Islam requiere de la voluntad de la persona para ser creído o seguido:

En la sura 2 aleya 256 se dice “No hay coacción en la religión”

En la sura 18, aleya 29 dice “Quien quiera creer, que crea, y quien quiera negarse a creer, que no crea”

Y en la 10, 99 “¿Acaso puedes tú obligar a la gente a que sean creyentes?”

¿Qué libertad hay en obligar, a alguien que cree en esto, a que deje de creer?

Yo no creo en ello pero no me molesta que halla quien lo crea, que no lo entiendo, lógico, igual que el creyente no me entenderá a mi. Tampoco creo que una mujer sea más libre por llevar Wonderbra, zapatos de tacón, ropa estrecha e incómoda, pase hambre siguiendo dietas estrictas o someterse a una operación de estética, y no las defenestro por eso, son libres de someterse a los dictados de los cánones de belleza, si eso las hace más felices, al igual que yo soy libre de no hacerlo, porque no me hace más feliz.

La situación de las mujeres en Arabia sufrió un importante cambio en una época no muy anterior al surgimiento del islam. Desde tiempos antiguos, al parecer, las mujeres árabes gozaban globalmente de una posición fuerte: podían repudiar a sus maridos sin que estos tuvieran un derecho análogo, tener relaciones sexuales libremente, etc. Sin embargo, la situación fue revirtiéndose paulatinamente de modo que, en la época de Mahoma, la sociedad árabe había llegado a ser un absoluto patriarcado donde las mujeres tenían pocos derechos: los hombres podían casarse con cuantas mujeres quisieran y repudiarlas a voluntad sin compensación alguna. Las mujeres repudiadas, totalmente dependientes del marido para sobrevivir, acababan con frecuencia en la miseria, y a menudo se dedicaban a la prostitución o a pedir limosna.

El islam puso coto a esa situación estableciendo ciertas garantías para las mujeres, sin renunciar al marco patriarcal global, que, en la teoría al menos, queda bastante difuminado: un hombre sólo puede casarse con cuatro mujeres, siempre y cuando demuestre tener medios para mantenerlas y siempre y cuando sus esposas anteriores estén de acuerdo; debe compensarlas en caso de repudio que es además un derecho mutuo es decir de ambos sexos y está bastante regulado; sus bienes son también de la mujer, y sin embargo la mujer puede tener sus propios bienes y hacer sus propios negocios sin intervención del marido y un largo etcétera que pretende acabar con la situación anterior.

220px-soeurodilerieunetteAl igual que cuando un compatriota o correligionario tuyo, te ofende o te daña no culpas a tu país o tu religión, quítate esas distorsiones cognitivas que te lanzan por la tele y no culpes a todos los musulmanes de lo que hacen algunos de ellos, ni a todos los españoles de lo que hicieran, Colón, Hernán Cortés y compañía, ni a todos lo europeos o estadounidenses de que sus gobiernos estén matando miles de civiles en Oriente Medio.

A continuación el comentario de una mujer musulmana al leer este post, espero que algunas más se animen a dejar sus impresiones aquí.

“Amiga, solo añadir que para la mujer musulmana actual, llevar el velo es símbolo de su sumisión a Dios. ¿Y por qué a una mujer musulmana que decide llevar el hijab hay que exigirle que justifique su decisión y a otra joven que decide usar otro tipo de vestimenta totalmente diferente no se le exige esto? No deberíamos cuestionar la forma de vestir de ninguna mujer. Llevar el hijab no es machista porque la principal razón que las lleva a hacerlo es el sometimiento a Dios. Es una decisión que tiene que nacer en cada mujer de forma individual, pues es una cuestión entre la creyente y Dios. Hemos de añadir también que bajo sus creencias no cabe coacción en los asuntos de la religión, y suele ser su seña de identidad, además de representar el rechazo a la globalización de una vestimenta impuesta por el patriarcado. Y no añado ni una coma, por que lo has explicado perfectamente, claro y conciso. Yo no lo hubiera hecho mejor”