Paperclip: Los nazis se mudaron de Europa a América.

Algunos beneficiarios de Paperclip

El siguiente post se basa fundamentalmente en la lista que en noviembre de 2010, publicó el gobierno estadounidense, con 1704 científicos, ingenieros y técnicos, extranjeros, a los que se permitió entrar en el país, entre 1945 y 1958, y que encontraréis al final de estas líneas. A lo largo del artículo veréis al lado de algunos de los nombres un número entre paréntesis que corresponde a la página en la que se encuentran en dicha lista. Los nombres que no se encuentran en la lista pero son mencionados, lo son por su importancia y porque en diferentes artículos de la página web de La Librería del Congreso de los EEUU, se ha admitido su acogimiento y trabajo.

Dwight D. Eisenhower

El 10 de mayo de 1945, el Estado Mayor Conjunto (JCS) emitió una directriz al general Dwight Eisenhower, comandante de las fuerzas de EE.UU. en Europa, para arrestar y detener a todos los criminales de guerra. El JCS moderó sus instrucciones aconsejándole que “de forma discreta y juzgando convenientemente podía hacer excepciones por razones de inteligencia u otras razones militares”.

Ya en el verano de 1945, las agencias de inteligencia de Estados Unidos en la Alemania ocupada y Austria comenzaron a usar alemanes y personas de otras nacionalidades como fuentes de información. En un principio, los estadounidenses empleaban a estas personas, incluyendo ex militares y personal de inteligencia alemán, como fuentes de información para buscar a los que estuvieran sujetos a un “arresto automático” (Busca y captura) o para anular sospechosos movimientos de resistencia alemanes. El Cuerpo de Contrainteligencia (CIC) del Ejército de los EE.UU y la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS) trabajaron activamente en estas primeras operaciones de inteligencia de la posguerra.

Con las crecientes tensiones entre el Este y el Oeste, los estadounidenses, al igual que los demás, comenzaron a utilizar antiguos enemigos como personal para aprender más acerca de la Unión Soviética. El Ejército de los EE.UU., por ejemplo, interrogó ampliamente al personal militar alemán que había servido en el frente oriental. El Ejército G-2, el componente de la inteligencia, solicitó información sobre la organización militar soviética, el equipo, las tácticas y la eficacia en combate. Con el tiempo, el Ejército proporcionó amplia asistencia al general Reinhard Gehlen, el ex jefe de la Fremde Heere Ost (Inteligencia alemana centrada en el análisis de la Unión Soviética), a su vez, emplearon a sus oficiales, ex funcionarios y otros para formar un gran servicio de inteligencia alemán, conocido como la Organización Gehlen.

Klaus Barbie

El CIC del Ejército, que tenía la responsabilidad principal de la seguridad en las zonas americanas en Alemania y Austria, colaboró con muchos alemanes y otros conocedores de la Unión Soviética y sus servicios de inteligencia. En la década de 1940, el CIC estableció muchas redes de agentes en las zonas de ocupación y se extendió hacia Europa del Este. En estas redes trabajan numerosos agentes, algunos de los cuales se habían corrompido en tiempos de guerra. El CIC en Alemania, por ejemplo, reclutó como agente y protegió a Klaus Barbie, un oficial de las SS que más tarde sería condenado por su papel en la captura de Judíos en Francia y por la supresión de la resistencia francesa. El Ejército estadounidense condujo clandestinamente a Barbie fuera de Europa, lo que le permitió escapar de la justicia durante más de 30 años escondiéndose en América del Sur.

La Agencia Central de Inteligencia (CIA), formada en 1947, heredó las operaciones de inteligencia y los agentes en Europa a partir de varias organizaciones que habían tenido éxito después de que la OSS fuera disuelta en 1945. Las demandas de los políticos estadounidenses de inteligencia sobre la Unión Soviética, junto con la significativa expansión de las misiones en todo el mundo de la CIA y su personal, condujo a la rápida aceleración del reclutamiento de agentes después de 1948. La creación de la Oficina de Coordinación de Políticas en 1948, por ejemplo, creó una nueva organización dentro de la CIA y la colocó en competencia de la Oficina de la CIA de Operaciones Especiales (ESE). Durante la década de los 40 y principios de 1950, sobre todo después del estallido de la Guerra de Corea, la CIA vivió una gran expansión de proyectos dirigidos contra la Unión Soviética. Estos proyectos utilizaron  muchos anti-comunistas de Europa, algunos de los cuales también habían colaborado con los nazis sólo unos pocos años antes.

Pocos meses después de la Segunda Guerra Mundial, la OSS y más tarde las agencias de inteligencia de Estados Unidos se enfrentaron con el problema de cómo manejar los recursos de inteligencia que no podían permanecer con seguridad en Europa. En algunos casos, el Ejército utilizó una “Ratonera” para evacuar a estas personas (desertores del ejército soviético y refugiados, principalmente del bloque soviético) a América del Sur. Lo que posteriores gobiernos de Estados Unidos tacharían de medida inadecuada que fue objeto de mal uso, poniendo de ejemplo el caso Barbie. Para superar los problemas de reasentamiento desertor, el Congreso, en la Ley de la CIA de 1949, autorizó al Director de la CIA, con el acuerdo del Fiscal General y el Comisionado de Inmigración, a que autorizara el ingreso de hasta 100 personas al año si se determinaba que su entrada contribuía “al interés de la seguridad nacional o era esencial para la consecución de una misión de seguridad nacional”. Estas personas debían ser “ingresada en los Estados Unidos … sin tener en cuenta su inadmisibilidad en virtud de inmigración o cualquier otra ley o reglamento.”

El Artículo 8 de la Ley de la CIA de 1949, la llamada “One Hundred Persons Act” (Ley de las 100 personas), se utilizó principalmente para reubicar a los desertores y a los “agentes estropeados” en los Estados Unidos para salvarlos del secuestro o incluso del asesinato a manos de la explotación del servicio de inteligencia soviético en toda Europa. Muchas de estas personas no podían ser admitidas por los canales normales de inmigración, debido a las limitadas cuotas de inmigración o, más importante aún, porque las leyes de inmigración de Estados Unidos prohibían la entrada de extranjeros que fueran, o hubiesen sido, miembros del Partido Comunista. En algunos casos, las disposiciones de la “Ley de cien personas” fueron utilizadas para permitir a colaboradores nazis y a posibles criminales de guerra permanecer en los Estados Unidos.

El Departamento de Guerra inició un gran esfuerzo para reunir a científicos e ingenieros alemanes y austriacos en los Estados Unidos. El 6 de julio de 1945, la Junta de Jefes del Estado Mayor específicamente autorizados se esforzaron por “explotar … escogidas mentes raras cuya continua productividad intelectual deseaban usar” bajo el código secreto llamado Proyecto Overcast . El JCS dispuso que hasta 350 especialistas, principalmente de Alemania y Austria, debían introducirse inmediatamente en los Estados Unidos.

Wernher von Braun

En 1946 la Agencia de Inteligencia de Objetivos Conjuntos del Pentágono  (JIOA) comenzó a presionar para implementar un programa corregido y más grande para la contratación de científicos y técnicos alemanes y austriacos  Querían conceder la ciudadanía estadounidense a 1.000 científicos del antiguo enemigo y buscaron la autoridad necesaria para ello. El JIOA necesitaba la autoridad presidencial debido a que muchos de los científicos y técnicos alemanes habían sido miembros de organizaciones nazis, hoy en día EEUU cuando habla de este tema, siempre utiliza el término “al menos uno” como si no supieran que más de uno lo consiguió, cuando dicen “al menos uno” se refieren a Wernher von Braun, un oficial de las SS al que el alto mando alemán le encargó el diseño de un cohete cargado de explosivos con el fin de atacar territorio enemigo. El equipo de ingenieros de von Braun trabajaba en un laboratorio secreto en Peenemünde, en la costa báltica, donde diseñó los modelos A3 y A4. Hitler, entusiasmado por los éxitos obtenidos, ordenó la producción masiva del A4 con el nombre de “Vergeltungswaffe 2” (El V2).

El cohete V2 fue el precursor de los cohetes espaciales utilizados por Estados Unidos y la Unión Soviética. En 1950, el equipo de von Braun se mudó al arsenal de Redstone, cerca de Huntsville (Alabama), (equipo que por cierto ya trabajaba con el en la Alemania Nazi, así que debe ser que cuando EEUU utiliza el término “al menos uno” se debe referir a todo un equipo), allí construyeron para el ejército el misil balístico Júpiter y los cohetes Redstone usados por la NASA para los primeros lanzamientos del programa Mercury. En 1960, su centro para el desarrollo de cohetes fue transferido del ejército a la NASA y allí se les encomendó la construcción de los gigantescos cohetes Saturno, siendo el más grande de ellos el que “puso al hombre en la Luna”. Von Braun se convirtió en el director del Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA y el principal diseñador del Saturno V3 que durante los años de 1969 y 1972 llevaría a los estadounidenses a la Luna. En la década de los 50, von Braun ya era conocido en los Estados Unidos y actuaba como el portavoz de la exploración espacial de ese país. En 1952 ganó más publicidad gracias a sus artículos sobre temas espaciales publicados en Cullier, periódico semanal de gran importancia en aquellos días. Su nombre también pasó a ser parte cotidiano a través de su participación en tres programas de televisión de Disney dedicados a la exploración espacial. La hazaña estadounidense de colocar a un hombre en la Luna aplacó a aquellos que aún atacaban a von Braun por haber usado obreros esclavos durante el periodo nazi.

Harry S. Truman

El presidente Truman autorizó el plan de la JIOA en septiembre de 1946, insistiendo en que sólo a nazis “en nómina” (y no “activos” partidarios del nazismo) se les permitiría participar en el programa, al que se dio el nombre en clave de Paperclip. Se dejó que un panel compuesto por representantes de los Departamentos de Justicia y de Estado se pronunciaran sobre cada científico que la JIOA quería traer a los Estados Unidos. Este panel a comienzos de 1947 comenzó a revisar los expedientes elaborados en Alemania por la Oficina Militar del Gobierno de los Estados Unidos (OMGUS). Estos expedientes se basaron en investigaciones anteriores del CIC. Si la persona había sido clasificada como una amenaza real o potencial a la seguridad de Estados Unidos, había pocas posibilidades de que al científico se le permitiera emigrar a los Estados Unidos. Algunos de los científicos fueron identificados como partidarios en el pasado del nazismo y el panel de revisión rechazó la solicitud del Pentágono de que a dichos individuos se les permitiera inmigrar. En consecuencia, el director de la JIOA se puso en contacto con el director de inteligencia del Comando Europeo de EE.UU. (EUCOM) y pidió que “corrigiera” los informes de seguridad para que algunos de estos casos pudieran participar en Paperclip.

De los 765 científicos ingenieros y técnicos (versión oficial EEUU), que entre 1945 y 1955, fueron llevados a los Estados Unidos con  Overcast, Paperclip, y programas similares, se ha estimado que por lo menos la mitad, y quizás tanto como el 80 por ciento de los especialistas importados eran antiguos miembros del partido nazi (cifras dadas por el gobierno Clinton). A finales de la década de 1980 algunos de ellos habían abandonado el país por diversos motivos relacionados con sus actividades durante la guerra. Uno de ellos fue Arthur L, Rudolph, había sido ingeniero del proyecto V2,  y trabajó primero para el ejército estadounidense y luego para la NASA de la mano de Wernher von Braun. Rudolph salió de los Estados Unidos en 1984 y entregó su ciudadanía estadounidense a raíz de que la Oficina de Investigaciones Especiales descubriera su papel en la persecución de los trabajadores esclavos en la fábrica de misiles V-2 en el campo de concentración de Nordhausen, donde miles de prisioneros murieron.

Mientras que algunos nazis y colaboradores entraron a los Estados Unidos con la asistencia de su propio  Gobierno, se sabe que muchos más entraron en el país sin ningún tipo de intercesión formal. La Ley de Personas Desplazadas de 1948, autorizó la inmigración de más de 400.000 europeos a los Estados Unidos durante un período de cuatro años. Muchos de estos inmigrantes provenían de Europa del Este, especialmente de los países bálticos y de Ucrania, mientras que otros eran de origen étnico alemán. La ley específicamente negaba la elegibilidad a los criminales de guerra y otras personas que ayudaron al enemigo en la persecución de la población civil, así como a miembros de los movimientos hostiles a los Estados Unidos aún así algunos nazis consiguieron entrar gracias a esta ley.

Además de realizar las operaciones de inteligencia y contrainteligencia en Europa, el CIC del Ejército estadounidense seleccionó todos los solicitantes que deseaban ir a los Estados Unidos bajo la Ley de 1948 de desplazados y más tarde bajo la Ley de refugiados de Socorro de 1953. Las autoridades estadounidenses se justifican diciendo que rechazaron miles de solicitantes de visado por ser sospechosos de actividades durante la guerra, pero que, el ejército no pudo recoger información suficiente sobre todos los solicitantes debido a que la mayoría de los inmigrantes procedían de países de la Europa oriental comunista que no estaban cooperando con las autoridades estadounidenses. Los criminales de guerra lograron evadir la identificación, simplemente no explicando a los funcionarios estadounidenses cuales habían sido sus actividades entre 1933 y 1945 o mediante la alteración de su pasado.

Los Estados Unidos tenían otros programas que admitían extranjeros en los años posteriores a 1945. La Ley Logia de 1950 según enmienda, por ejemplo, autorizó al Ejército de los EE.UU. a reclutar a 12.000 ciudadanos extranjeros fuera de los Estados Unidos a cambio de la ciudadanía después de cinco años. La Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) de 1952 no prohibía explícitamente a los criminales de guerra nazis y colaboradores el entrar en los Estados Unidos, esta laguna legal no se cerró hasta la promulgación en 1978 de la “Enmienda Holtzman” a la INA. La revisión de la ley declaró inelegible para entrar a los Estados Unidos (una disposición similar hecha para la deportación de un extranjero que ya esté en el país) a cualquier extranjero que “hubiera ordenado, incitado, ayudado, o de otra manera participado en la persecución de cualquier persona por razones de raza, religión, nacionalidad u opinión política “entre 23 de marzo 1933 y 8 de mayo de 1945.

Werner Osenberg

Werner Osenberg, fue quien dirigió la sección científica de la Gestapo encargada de verificar la confiabilidad política de los científicos que trabajaban para el Reich. Los informes y expedientes de la siniestra policía le permitieron a Osemberg hacer una lista de 15 mil nombres de científicos con su filiación política y valor científico. Como señala Linda Hunt, este método «favorecía sobre todo la contratación de nazis acérrimos y convencidos», Osenberg estuvo en EEUU de 1945 a 1954 año en el que volvió a Alemania para trabajar en la Universidad de Hanóver.

El traslado de científicos tan implicados en el aparato nazi no podía producirse sin dificultades. Muchos de ellos sólo aceptaron este «exilio» bajo amenaza de persecución judicial en su país, lo que no es una prueba de confiabilidad. En el mejor de los casos consideraban colaborar con un aliado objetivo en la lucha contra la URSS.

En el peor, estaban decididos a compartir lo menos posible las tecnologías que dominaban o a venderlas al mejor postor. Estos problemas fueron identificados al principio de la operación. Walter Jessel, teniente del ejército norteamericano, fue el encargado en 1945 de evaluar la lealtad de los científicos antes de que abandonaran Alemania.

La opinión pública ni se inmutó por la llegada a territorio norteamericano de antiguos científicos nazis, además de haber sido cuidadosamente desinformada al respecto. A finales de 1946 el departamento de Guerra organiza incluso una jornada de puertas abiertas en Wright Field a fin de presentarle a la prensa una delegación de «sabios alemanes». Los artículos publicados tras esta iniciativa propagandística silencian los antecedentes dudosos de estos brillantes ingenieros.

Theodor W. Zobel fue acusado de haber «efectuado experiencias con seres humanos cuando dirigía los túneles de pruebas aerodinámicas de Chalais-Meudon, en Francia, información confirmada por un informe del OMGUS, la administración militar norteamericana en Berlín. El experto en carburantes de reactores, Ernst Eckert, vio resurgir su pasado de antiguo miembro de las SA, después del NSDAP a partir de 1938 y de las SS en 1939. Pero la política del Pentágono era la de proteger al máximo a estos hombres mientras siguieran trabajando y mientras se fuera trayendo a otros más.

Otto Ambros

Otto Ambros, pupilo del Premio Nobel de química de 1915, Director del IG Farben durante la guerra, participó en la decisión de utilizar el Zyklon B (producido por una filial del IG Farben) en las cámaras de gas y escogió el campo de exterminio de Auschwitz para instalar una fábrica. Esto le permitió producir, con mano de obra esclava, gases asfixiantes que probaba allí mismo con prisioneros antes de extender su uso a los demás campos. Declarado culpable en Nuremberg 1948 de esclavización y asesinatos en serie, es beneficiario de la clemencia del tribunal y sólo es condenado a ocho años de prisión de los que solo cumplió 4. Durante su encarcelamiento su nombre se mantiene en las listas de contratación de la JIOA, que lo reclutó desde su liberación anticipada mediante John McCloy, alto comisionado de los Estados Unidos para Alemania. Entonces fue integrado como «consejero» a los efectivos de W.R. Grace Company, Dow Chemical, así como al Cuerpo Químico del ejercito de los Estados Unidos.

Kurt Debus,  ex miembro de las SS, de las SA y de otras dos agrupaciones nazis, se convirtió en el primer director del Kennedy Space Center en Cabo Cañaveral. La colaboración de Debus con Rudolph y von Braun  permitió a los Estados Unidos realizar una de las hazañas más espectaculares de su historia ya que, el 21 de julio de 1969, Neil Armstrong pisa la Luna, una verdadera coronación para la cooperación científica entre el partido nazi y el estado mayor norteamericano.

Hubertus Strughold

Hubertus Strughold quien fue nombrado en abril de 1935 director del Instituto de Investigaciones basadas en Medicina por el gobierno de la Alemania Nazi. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial la organización de Strughold fue absorbida por el ejército alemán y rebautizada como el Instituto de Aviación de la Fuerza Aérea de Medicina. En octubre de 1942, Strughold participó en una conferencia médica en Nuremberg en la que el médico de las SS Sigmund Rascher hizo una presentación sobre diversos experimentos médicos que habían llevado a cabo en conjunto con el Servicio Médico de la Luftwaffe en la que los presos del campo de concentración de Dachau fueron utilizados como cobayas humanas. Estos experimentos incluyeron pruebas fisiológicas durante las cuales los internos del campo fueron sumergidos en agua helada, se los colocó en cámaras de presión de aire, fueron obligados a beber agua de mar y obligados a soportar procedimientos quirúrgicos invasivos sin anestesia . Después de la derrota de Alemania en 1945, Strughold afirmó a las autoridades aliadas que, a pesar de su posición de influencia en el Servicio Médico de la Luftwaffe, no tenía conocimiento de las atrocidades cometidas en Dachau y nunca fue acusado de ningún delito. Sin embargo, varios antiguos médicos de Luftwaffe vinculados a Strughold y al Instituto de Medicina de Aviación  fueron declarados culpables de crímenes contra la humanidad en relación con los experimentos. A pesar de todo él se benefició de Paperclip.

Kurt Adolf Rahrn, asesino nazi buscado en Alemania tanto por delitos comunes como por su apoyo al III Reich. A pesar de un uniforme desfavorable que no lo consideraba digno de confianza y por lo tanto peligroso para la seguridad de los Estados Unidos, la JIOA envió a este especialista en electrónica de alta frecuencia a Edgewood en septiembre de 1947, pero no le confiaban trabajos secretos y era demasiado moderado para el gusto de Hans J. Trurnit, otro reclutado, importado en 1947 de la élite científica nazi, que acusa a Rahr de comunista y hace que sea expulsado a Alemania. Profesor titular en la universidad de Kieldu de 1934 a 1940, Trurnit fue adjunto del profesor Holzlöhner, quien realizó experimentos con prisioneros de Dachau durante la Segunda Guerra Mundial relacionados con el frío.

Friedrich Hoffmann

Friedrich Hoffmann, fue uno de los primeros en llegar a la base. Este químico, antiguo candidato rechazado por las SA sintetizaba durante la guerra los gases tóxicos y las toxinas para el laboratorio de química de guerra de la universidad de Würzburg y el Instituto de Investigaciones Técnicas de la Luftwaffe. Una vez en los Estados Unidos, se encargó de crear nuevos trajes de protección y antídotos contra los dos gases más mortales creados por los nazis y que posee el Ejercito de EEUU, el Tabun y el Sarín, llevados en grandes cantidades desde Alemania a los arsenales norteamericanos. Con ayuda de los informes sobre las experiencias realizadas en los campos de concentración y de conejillos de Indias seleccionados entre soldados de la base, voluntarios, pero poco informados sobre la realidad de las experiencias, trata de determinar los efectos de estos gases en el organismo. Se transformó una amplia habitación en cámara de gas, en la misma se situaron animales y soldados a los que se pidió que se retiraran su máscara antigás y respiraran dosis de veneno hasta que no pudieran soportarlo. El soldado Don Bowen, después de haber visto agonizar en medio de atroces sufrimientos a todos los animales de la habitación, contó: «Mi primer reflejo fue no respirar y, cuando finalmente hice una larga inspiración, el gas me quemó la nariz, la garganta y los labios». Numerosos conejillos de Indias fueron así hospitalizados después de haber respirado pequeñas dosis de gas mostaza o Tabun.

Mucho más podría dar de sí, la lista que el Gobierno de los EEUU publicó en noviembre de 2010 con 1704 científicos, ingenieros y técnicos, extranjeros, a los que se permitió entrar en el país, entre 1945 y 1958.

https://drive.google.com/file/d/0Bzxi324UZCscMFBvcy1YM1lmVVk/edit?usp=sharing

Anuncios

Un comentario en “Paperclip: Los nazis se mudaron de Europa a América.

  1. Pingback: Operacion Paperclip: Los nazis se mudaron de Europa a América. | geoengineeringcrimes

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s